No es solo una serie, sino un fenómeno cultural que ha influido en toda la televisión moderna desde "Los archivos X" hasta "Stranger Things". Requiere una visualización atenta y paciencia ante el absurdo de Lynch.
El estreno en ABC tuvo lugar el 8 de abril de 1990 — la serie cambió la televisión, mezclando el detective noir con surrealismo y misticismo. El agente del FBI Dale Cooper llega a la ciudad provincial de Twin Peaks para investigar el asesinato de la estudiante Laura Palmer. Bajo la capa de un idílico pueblo americano con pastel de cereza y amables leñadores se esconden oscuros secretos, criaturas paranormales del Black Lodge y dobles de las personas. El tono es hipnótico, meditativo, con el característico humor absurdo y metáforas visuales de Lynch. La tercera temporada se emitió 25 años después en Showtime (2017) y convirtió la serie en un lienzo épico metafísico, que terminó con un final abierto. La estructura es no convencional: la primera temporada es un detective, la segunda se adentra en el misticismo y la telenovela, la tercera es arte contemporáneo para una audiencia preparada. Para los amantes de "Los archivos X", "True Detective" y "Bergman" — es imprescindible como un manual del arte televisivo.
El final es abierto y surrealista — Cooper se encuentra en una realidad paralela, posiblemente en un mundo donde Laura Palmer no murió. Lynch dejó intencionadamente la interpretación al espectador.
"Twin Peaks: Fuego camina conmigo" (1992) ayuda a entender la motivación de los personajes y los eventos que preceden a la serie, pero no es obligatorio para comprender la trama.
En la segunda temporada se revela que el padre de Laura — Leland Palmer — estaba poseído por el demonio BOB y cometió el asesinato.
18 episodios, que se emitieron en 2017 en Showtime — cada uno dirigido por el propio David Lynch.
Una dimensión mística que existe paralelamente al mundo real, hogar de demonios y lugar donde se encuentran los "dobles" de las personas — versiones malignas latentes de la personalidad.